El PP pide a la Junta un Plan de Choque por la Educación específico para El Ejido

La portavoz del PP-A en el Parlamento, Carmen Crespo, la parlamentaria andaluza Rosalía Espinosa, el alcalde de El Ejido, Francisco Góngora Cara, y la concejal de Educación del Ayuntamiento de El Ejido, Julia Ibáñez, conscientes del déficit que sufre el municipio ejidense en materia de infraestructuras educativas, han acudido hoy al núcleo de San Agustín para visitar, a petición del AMPA Trébol, cuyo presidente es Francisco Pérez, las instalaciones del CEIP de San Agustín, y ver el estado “impracticable” en el que se encuentra la pista deportiva del centro, a fin de reivindicar “la reposición y reforma integral de este equipamiento”, así como reclamar las obras de adaptación de este centro educativo a la normativa vigente de evacuación y salidas de emergencias.

Sin embargo, como bien ha explicado Crespo, “éstas carencias desgraciadamente son tan sólo un ‘botón de muestra’ de la falta de recursos, infraestructuras y medios que soporta El Ejido en materia educativa”. De hecho, “sigue siendo el municipio que más aulas prefabricadas tiene de la provincia de Almería y uno de los pocos en los que existen colegios que, con cuatro décadas de antigüedad, no han sido nunca sometidos a una reforma, por lo que cuentan con instalaciones completamente obsoletas y muy deterioradas”.


Está claro que “hablamos de centros educativos que no admiten más trabajos de mantenimiento, ni pequeñas reformas sino que precisan de una inversión fuerte que sea global e integral”. Es por ello, dice Crespo que “vamos a exigir a la Junta de Andalucía el impulso de un Plan de Choque por la Educación específico para el municipio de El Ejido con partida presupuestaria propia y con un calendario de actuaciones que, sin dilación, resuelvan los numerosos problemas que tiene la comunidad educativa ejidenses”.

Para Crespo “hay que apostar por la mejora del sistema educativo, buscar criterios como la igualdad y la excelencia”. Para ello, “es fundamental contemplar inversiones adaptadas a las necesidades reales de los municipios y, por supuesto, que la Consejería adopte un compromiso mayor para ejecutar al cien por cien el presupuesto que hay para educación”. Cuestión que “ahora mismo deja mucho que desear, ya que en los últimos dos años han dejado de gastar 150 millones de euros para mejoras de infraestructuras educativas”.    

Por su parte, el alcalde Francisco Góngora ha defendido dicho Plan asegurando que  “la educación es una cuestión de vital importancia y por tanto, las condiciones en la que ésta se imparte es un asunto incuestionable y que no admite ni excusas ni demoras”. Y por ello, ha exigido a la Junta que “asuma sus competencias y obligaciones que no siga dilatando proyectos y atienda unas reivindicaciones que son de justicia social”.

Para Góngora “urge no sólo contemplar en el Plan las obras de remodelación integral de centros como el Solymar, Santa María del Águila o San Agustín, hay que fijar inversiones y ejecuciones, marcar prioridades”. Y, sobre todo, “hay que atender la preocupación de las AMPAS y dotar a los centros de más personal y mediadores culturales para un municipio donde el 30% de sus 18.000 alumnos son de origen extranjero, llegando algunos colegios a rozar el 80% de los mismos”.

A este respecto el alcalde pide a la Consejería “que se ponga al día en la ejecución de las inversiones y dé la mayor celeridad posible a los proyectos tan demandados de Almerimar y Miguel Servet para que no sufran más retrasos”. En definitiva que “entiendan que en El Ejido no aguanta más el colapso que sufre el sistema educativo con ratios por encima del 10% o lo que es lo mismo 28 alumnos por clase”.

Góngora critica “la gravedad de una situación que influye directamente a la comunidad escolar ejidense, donde lamentablemente existe una gran desigualdad en materia educativa, ya que nos encontramos con centros que han sido remodelados que, aunque en minoría, se contraponen con la mayoría de los colegios que precisan de actuaciones urgentes de ampliación y casos tan fragrantes como el CEIP Solymar que, tras 47 años de antigüedad, requiere sin más demoras de una reforma”.

Por último, el regidor ha explicado que “el Ayuntamiento invierte una media de casi 18.000 euros al año por colegio en mantenimiento, llegando a invertir 1,7 millones de los presupuestos municipales a estas labores”.  Por tanto, “la administración local está haciendo sus deberes”.