Más de 40 alumnos de Alemania, Polonia, Suecia y el IES Sol de Portocarrero de Almería visitan el Ayuntamiento en el marco del proyecto Erasmus+


El concejal delegado del Área de Cultura, Carlos Sánchez, ha recibido en el Salón de Plenos del Ayuntamiento de Almería a más de 40 alumnos que, de 4º de la ESO a 2º de Bachillerato, proceden de Alemania, Polonia, Suecia y el IES Sol de Portocarrero, de Almería, y participan en el proyecto educativo Erasmus+. De la mano del profesor Alfredo Rodríguez, coordinador del proyecto europeo que se desarrolla estos días en Almería, los estudiantes participan en diferentes actividades relacionadas con el deporte.

“Para el Ayuntamiento es un orgullo que nos visiten alumnos de Polonia, Alemania y Suecia que participan en el programa educativo Erasmus+, que coordina Alfredo Rodríguez, profesor del IES Sol de Portocarrero”, ha dicho el concejal durante la recepción. Junto al profesor coordinador del proyecto, Carlos Sánchez ha destacado la importancia de que sea un centro almeriense el que lidere un proyecto de estas características.


Se trata de un proyecto educativo que busca la inclusión social a través del deporte. La propuesta ideada por el IES Sol de Portocarrero implica la organización de mini-olimpiadas en las que participan alumnos de cuatro países europeos, ha explicado Alfredo Rodríguez, de modo que “se trata de fomentar valores del olimpismo como son la excelencia, el respeto y la amistad a través de la práctica del deporte”.

“Y junto a la transmisión de valores, el proyecto busca conocer además qué influencia pueden tener esto en su rendimiento escolar y en la convivencia dentro del centro”, indica el coordinador del proyecto, que ha señalado cómo la visita a Almería es la primera de las cuatro semanas de movilidad previstas por los centros educativos participantes a lo largo de este curso y el siguiente.

Convivencia multicultural

Durante una semana, los alumnos y profesores de los centros educativos de Polonia, Alemania y Suecia conviven con familias del IES Sol de Portocarrero. Se trata de una “convivencia cultural extraordinaria”, señalan los educadores que indican cómo la relación entre los alumnos se irá estrechando cada vez más a lo largo de los próximos encuentros y hasta la ceremonia de clausura que tendrá lugar en Suecia el curso próximo.